Adiós a Martha Forté: Tucumán despide a una de sus artistas más importantes
Actriz que portagonizó la era de oro del Teatro tucumano y luego se conviritió en una prolífica artista plástica, autora de obras auténticas y originales, Forté fue toda una referente para la cultura de nuestra provincia que hoy lamenta su fallecimiento.
Tucumán lamenta este martes, el fallecimiento de una de sus artistas más importantes. Se trata de Martha Forté, actriz y artista plástica que supo brillar en la época de oro del teatro tucumano allá por las décadas del 60 y el 70.
Protagonista de grandes obras clásicas como “Un Tranvía Llamado Deseo” y “Marat Sade”, Forté marcó toda una era en los escenarios más importantes de nuestra provincia y el país.
Cuenta la leyenda que una noche de agosto del año 1972, tiempos políticamente tumultuosos en Argentina, en plena Dictadura Militar encabezada por Agustín Lanusse, un grupo de extrema derecha irrumpió en el Teatro San Martín con la misión de suspender una función que tenía Forté sobre las tablas. Bombas de estruendo sobre el escenarios y bombas de olor en las plateas fueron los recursos utilizados para amedrentar al elenco y a los espectadores.
Lejos de darles con el gusto, Forté se paró erguida desde el escenario y tras gritar “¡esto es teatro, reaccionarios!”, empezó a entonar el Himno Nacional Argentino, sus compañeros la imitaron y el público también.
Minutos después, los facciosos abandonaron el teatro y la obra siguió su curso hasta el final, marcando un hito y un mito de la resistencia del arte al fascismo que reinaba por aquel entonces.
En 1975, Martha dejó la actuación y se dedicó a las artes plásticas. Instalada en Las Estancias, alejada del ruido de la ciudad llevó a cabo una prolífica carrera como creadora de tapices que fueron premiados a nivel nacional y que al día de hoy forman parte de colecciones que se encuentran en museos y exposiciones privadas.
Sus obras, se caracterizaron por utilizar elementos de la naturaleza como hojas, ramas y raíces: “Mis tapices no son una tela, son una idea. Tienen espacio, movimiento y espesor”, describía la artista.
Para ella, era tan importante la creación como la divulgación del conocimiento, por eso en Las Estancias creó una escuela de arte en la que le enseñaba a niños y adultos de bajos recursos las técnicas de la tapicería, el telar y elaborar tintas obtenidas a partir de vegetales.
Hoy, Tucumán despide a una de sus artistas más impresionantes, cuyo legado deberá ser resguardado y difundido por la comunidad artística a partir de ahora.








