San en concierto: "Si la música no llega al oído de la gente, de qué sirve"
Mariano Sansierra, Noelia Antelo, Daniela Serra, Pablo Rueda y Miguel Zoireff suben este viernes a escena para tocar las más bellas canciones de la escena pop melódica actual. Con Luciana Tagliapietra como invitada, breve entrevista al artista que marca su recorrido.
"Somos personas amables".
Bigote con bigote despide a la gata del trabajo que alguna vez se perdió, se ensobretoda todo oscuro bajo la noche larga, carga la mochila del jueves rutinal y camina Mariano Sansierra y camina solo por las calles heladas de barrio Sur. Y mientras el cancionero se anuncia cálido y despejado para el recital de este viernes a la noche, nuestro héroe ruega por un clima acorde a los acordes, el ideal para ocupar una de las mesas de roble del mítico bar Siglo 21 a partir de las 22 horas y así escuchar las bellas canciones que componen el repertorio de Todo lo que habrá detrás del viento.
-¿Qué tal?
-Bien, muy bien, contento. Contento porque este viernes es la segunda fecha de este proyecto mío, solista que no es solista. La música nunca es solo. Pero sí, contento porque nos presentamos en el formato que veníamos trabajando, pero en un formato que siempre es distinto.
-¿En qué se diferencia San, proyecto que por algo lleva tu nombre, con respecto a los anteriores de Mariano en bandas con un recorrido que lleva ya más de una década?
-Creo que se diferencia porque justamente es todo ese recorrido junto. Es un conjunto de todas esas experiencias que se pone en otros músicos. Por eso insisto: la música nunca es uno solo.
-Esta tarde veíamos en el diario imágenes de los puestos del Mercado del Norte que van a ser demolidos y pensaba que hace más de 10 años vos tocabas ahí con Las Jóvenes Lechuzas en un ciclo llamado Mercado del Arte. ¿Qué fuiste tomando de todas esas formaciones en las que estuviste, de sus respectivas búsquedas y que forman parte de lo que sos vos hoy como frontman y líder de un proyecto?
-Esas experiencias uno las lleva consigo mismo. Y por experiencias me refiero a las humanas, de personas, de tiempo, de recorridos, y de lugares por donde uno toca. Desde un comedor en Las Talitas con Luciana Tagliapietra hasta el Mercado con Las Jóvenes. Eso creo que también está plasmado en este proyecto. O cuando hemos tocado en el Congreso de la Nación. O en La Trastienda. Además del calor humano, son los lugares. De los lugares uno se lleva mucho. En los lugares está muy reflejada mi música.
-Está todo bien y lo seguís haciendo de hecho, ¿pero en qué momento necesitaste dejar de lado por un instante a las otras bandas y buscar tu propia voz? ¿Cuándo cae esa ficha?
-Es el momento cuando empezás a salir del frasco. Cuando decís: “A esto lo quiero llevar a algún lugar”. Pero sobre todo cuando uno siente esa seguridad de adónde lo quiere llevar. Saber adónde apuntarlo, saber adónde encontrarlo, por más que uno esté buscándose constantemente. Cuando ya tenés orientado hacia dónde vas a poner las cosas que te dieron los demás y que vos mismo estás haciendo, ahí es el punto donde decís: “Ya tengo esto, vamos por este lugar”.
-¿Y ahora por dónde vas?
-La idea es grabar ahora en invierno, ya. Por eso la fecha de esta fecha. Grabar estas canciones que serán presentadas este viernes y que quede el registro: el disco, la publicación. Hasta ahora estuvimos produciendo pero llegó la hora de grabar, de entrar al estudio. Nos vamos poniendo más grandes y quiero dejar asentadas las cosas que hacemos, no quiero perderlas. Eso creo que es: miedo a perderlas por el desorden, como las cosas que uno deja en la mesa y las pierde. Lo hablábamos con Luciana el otro día: hay fechas que no recuerdo. Hemos tocado tanto, pero tanto, que hay fechas que no me acuerdo. No quiero que ahora pase eso. A veces viene José Villafañe y me recuerda una fecha. No tengo buena memoria. Entonces está el miedo de perder eso.
-Y además de las que perdiste, ¿qué cosas encontraste en este recorrido? ¿Con quiénes te has encontrado?
-Con músicos increíbles. De hecho este viernes tocamos con una integrante nueva en la banda que hemos encontrado: Noe Antelo, de Tafí Viejo, que está en el violín, está en el bajo y está en el teclado. Es una especie de comodín mío cuando yo paso a otro instrumento. Yo soy muy bajista, pero ahora me toca componer desde el teclado, desde el piano, de las teclas. Eso: hallazgos como Noe. Y también me encuentro con las presiones, con los nuevos desafíos. Me gusta el trabajo de estar bajo presión a la hora de producir. No estoy nervioso, estoy entusiasmado, motivado. Quizás me pongo nervioso dos minutos antes de tocar porque si no estás nervioso no estás vivo. El día que no esté nervioso me preocuparía. Es como el terror: te recuerda que estás vivo. Y si no tenés miedo ahí estaría el problema.
-¿Con qué mundo de los tantos mundos de Mariano se va a encontrar el público este viernes? ¿Con qué clima?
-Espero que el clima esté un poco más cálido. Las canciones van a ser cálidas. Y también vengo del mundo de la pintura y vamos a tunearnos para el show. Va a haber muchas sorpresas, músicos invitados y lo que quiero destacar: se van a tocar canciones nuevas.
-De este cancionero nuevo, elegí una canción y contame de qué trata, ¿qué retrata?
-Hay una canción que se llama “Canto” que a mí me hace acordar mucho, al momento de hacerlo, a dos grandes autores que son Miguel Abuelo y María Elena Walsh. El tema me transmite a jardín de infantes, a primaria. Es una canción muy de infancia, pero tiene ese lado también de oscuridad que es como soy yo. Pero siempre una oscuridad desde lo lindo, la oscuridad de la infancia que también existe. “Canto” dice eso: cantar todos los días aunque la muerte siempre esté al acecho, cantar para siempre.
-Cómo se formó la banda.
-Empezamos con Pablo Rueda. De hecho, iba a ser un proyecto de dos, bien drum & bass. Después se sumó Dani Serra que es la voz de la caña de azúcar, muy dulce, y que le suma mucho a mi tipo de voz que es más áspera, más grave, más de cigarro. Y después está Miguel Zoireff que es un hermano de toda la vida. Y eso me gusta mucho, eso es una de las cosas que más gusta: somos un grupo de amigos y todos defendemos este proyecto. Lleva mi nombre, pero es una banda que tiene tres letras: San.
-¿Y después de esta fecha qué?
-La idea es que las canciones lleguen a la mayor cantidad de oídos. Por eso después de esta fecha vamos a grabar. Y después vamos a volver a tocar en este formato más bien chico que está bueno para que les llegue a todos. No necesariamente buscamos ahora un recital de concierto, de escenario. Me encantaría mostrarlo por el interior de la provincia y por el resto del país. Quiero que llegue a la mayor cantidad de personas. Eso es lo que más me interesa: si la música no llega al oído de la gente, de qué sirve.

San en vivo: Siglo 21 bar (Santiago y Avenida Mitre). 22 horas puntual. Entrada: $ 500.-








