"Me encanta llorar": sentir y viajar de Fleko, el notable músico que presenta un bello disco
Afuera de nuestros estudios, donde todavía no se ha cortado la luz y los aires acondicionados congelan, Tucumán es un templo solar y Fleko su verdadero Dios. Cualquier parecido con el nombre de su disco que presenta este viernes en Magic Music Box no es casualidad. La entrevista, acá. VIDEO
Flek Flek Flek Flek Flek Flek Flek Flek. Fotos: Luciana Guzmán.
Fleko Correa Antoni se despega la maraña de pelos negros de la frente, las gafas de sol que ya forman parte de su mirada, chasquea los deditos con una lata de Quilmes Cream y salud, mi amor. Afuera de Moreno 250, donde todavía no se ha cortado la luz y los aires acondicionados congelan, Tucumán es un templo solar y Fleko es su verdadero Dios. Cualquier parecido con el nombre de su disco que presenta este viernes en Magic Music Box no es casualidad.
-Contame cómo llegaste hasta aquí, hasta los estudios de eltucumano. ¿Cómo fue el andar de tu cuerpo con este calor? La transpiración, el sudor, la odisea de llegar.
-Y mirá, a mí me gusta mucho caminar. ¿Viste manejar un auto? Yo al menos no podría. Soy un poco ansioso. Y el colectivo es una fiaca. Así que camino.
-¿Y en qué mundos andás? Digo, mientras caminás. ¿Qué mirás y escuchás?
- Lo que me gusta mirar cuando estoy caminando es a la gente y acompañar a mis pensamientos. Hay un sistema químico en la cabeza que se activa cuando caminás. Andar en bicicleta creo que también está buenísimo. Y suenan The Strokes y Bob Dylan mientras ando por la calle. Mientras esto pasa, lloro. Lloro mucho. Anduve llorando mucho últimamente, demasiado. Me encanta llorar.
- ¿Qué te pasa cuando llorás?
- Como les pasa a muchos, a veces me lo cuestiono. Muchas cosas me hacen llorar. Una canción me sensibiliza mucho cuando el arte llega a un punto extremo en donde vos sabés que la vida es tan finita a comparación del arte y vos te das cuenta que hay una existencia, un nacimiento y una muerte, ¿viste? Creo que me desespera mucho el hecho de saber que eso pasa, pero me exaspera el hecho de saber que tenemos que seguir haciendo cosas, loco, sintiendo el amor, haciendo música linda. Llorar es un mecanismo que tiene el cuerpo para sacar algunas cosas, para limpiar el alma.
- ¿Y en qué estado necesita estar tu cuerpo, tu mente, tu corazón para crear? ¿Cargado o liberado? ¿Necesita haber llorado, necesita haber caminado, necesita haber cogido, necesita haber escuchado música, agarrar la viola, el órgano y el papel y ponerse a escribir? ¿Cómo es el proceso creativo?
- Me parece muy interesante lo que decís, porque todo se trata de un equilibrio. Si estás completamente feliz no puedo hacer ningún tema; o estar completamente triste, tampoco; y si estás completamente, no sé, excitado, tampoco. O sea, yo creo que hay que encontrar un punto medio en donde se equilibre todo y poder tener el corazón en la mano. No podés hablar de amor si nunca has amado, no podés hablar de odio si nunca has peleado.
- ¿Y cuáles son las cosas que te interesan o cuáles son los mundos que te interesan habitar y cuáles son los que te interesan retratar a través de tu música. El mundo es muy amplio. Sé, por ejemplo, que la noche es un mundo muy amplio que te conmueve. Tiene varios matices, varias paletas de colores. ¿Cuáles son esos sentimientos que te acompañan en tu obra y en tus caminatas calurosas por Tucumán?
- Yo creo que lo que me acompaña siempre es lo que me interesa. Tengo una frase que la tengo hace unos días en la cabeza: hay muchos que dicen que son genios. Está buenísimo ser un genio, pero ser un genio es una enfermedad, ¿o no? Yo estoy aprendiendo muchas cosas, pero también siento que sé cosas que otro no sabe y que si puedo justificar un trabajo o un material que estoy haciendo con un fundamento es porque lo hago de corazón, de verdad y eso no me lleva a ser un genio tampoco. Los mundos que a mí me gusta habitar son los mundos donde hay música, donde hay arte, donde hay amigos, donde puedo tener una conversación hermosa y que te entiendan. Creo que lo mejor que te puede pasar es que te entiendan.
-Otra particularidad que tiene tu carrera incipiente es el respeto y el acompañamiento de músicos de mayor trayectoria como Emmanuel Molina. ¿Qué significa eso en tu vida? ¿Cómo te llevás con este cariño y respeto y admiración genuino de músicos mayores que vos, de gente que no habita en el ego propio de algunos ámbitos y que ven en vos realmente una aparición que celebran y que acompañan desde su lado?
-Emmanuel Molina es un tipo increíble. Que él vea en mí, que confíe en mí, que quizás no lo necesite, ¿no? es mágico. Yo creo que hay algo que la gente tiene que no te permite avanzar a través del otro: se llama prejuicio. Siento que hay una sabiduría que tienen todas las personas, que no importa la edad, pero hay gente que tiene 70 años y no aprendió nada.
-Más allá de los géneros, ¿qué es lo que te está llamando la atención? ¿Y qué es El Templo, tu disco que presentás el viernes?
- Y yo creo que El Templo del Dios Solar es algo que hice en un momento y hasta incluso lo siento un disco viejísimo. Por eso ahora estoy como en otra. Y lo que cuenta ese disco, bueno, es como una búsqueda personal, solitaria, de amor, de naturaleza y femenina. Y creo que el disco es eso también y tiene como una búsqueda súper también afuera del planeta. Es súper space rock en ese sentido. Tiene como esa búsqueda de contar algo astral y al mismo tiempo hay muchas cosas que son reales. El otro día lo estábamos escuchando mientras picábamos una rúcula y llorábamos. ¿Ves? Siempre lloro. Imaginate si picaba una cebolla.
-Por último, y antes de que volvamos a llorar, ¿qué lugar tiene Tucumán en tu obra?
-Tucumán es mi obra. Ocupa todo. O sea, estoy acá, estoy escuchando el ruido de los pájaros que cantan en la mañana, que son pájaros de acá en el cerro. Estoy, estoy acá. El sonido del folklore, el sonido de la Plaza San Martín, soy de acá, quiero dejar una marca, pero también pienso en que hay que salir y conocer el mundo. Sí, quiero viajar mucho, tocar. A mí sí me gustaría viajar y tengo planes para hacer una gira para afuera. Y tengo una gira que se llama Gira Interior. Quiero hacer una gira por todo el interior de Tucumán: Simoca, Concepción, todos lados. O sea: ¿cómo pretender que te conozcan afuera si no te conocen por dentro?
Bonus track: habrá tienda vintage con estas hermosuras en stand!








