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"Acá el 80% son hinchas de Atlético": vida y obra de Pituco Santillán, el capo inimitable del Mercofrut

HISTORIAS DE ACÁ

Empezó a los 20 años en El Abasto y hoy a los 71 es uno de los personajes más famosos del mercado. Las bromas de siempre, las chicanas de cada día, el legado en los hijos y la posta: qué pasa con los precios. VIDEO

Los Santillán: Franco, Matías, Pituco y Cristian. Fotos y video: Javi El Vivo.





“Si yo traigo mucha lechuga y la vendo a 2000 pesos: dame cinco, dame cuatro. Si la vendo a 2500: dame tres, dame dos. Si la vendo a 2800: dame una. Ahora si la pongo a la lechuga a 2000 y no vendo, a 1600 y no vendo, a 1500 y no vendo... Y bueno, me ha costado 1000 pesos, llevala por 1000 pesos y no pierdo. Y todavía me queda el día sábado y la vendo barata porque si no a esa lechuga la tengo que tirar el domingo, ¿me entendés?”.

Sentado al lado de su hijo Matías o de su hijo Franco, a unos metros de su hijo Cristian, apoyado sobre una mesa de lata dibujada con el escudo de Atlético, El Pituco Santillán sopa la tortilla en el cortado y no para más.

Este miércoles, el capitán de la Nave D, Puesto 2, ha ingresado a las 7 de mañana para volver a latir al compás de sus dos pasiones: el mercado y los colores del Viejo y Glorioso Decano asomando por todas partes entre coreanos, cebollas, papas y zapallos brasileros.

“Lo mismo pasa con las frutas perecederas como las peras o las zanahorias: las ves espectaculares y a los dos días caen. O la papa: en dos días con estos calores no aguanta. Un paquete de acelga costaba 25 pesos y ahora 200 pesos. Una jaula de lechuga que valía 400 pesos sale ahora 2000 la repollada y 1500 la crespa. La piedra afectó mucho. El tema de la sequía ha afectado mucho, las piedras en Lules y en la zona del norte afectaron mucho. ¿Entonces sabés de dónde viene la fruta? Viene de Tilcara, de Humahuaca, de Purmamarca, o sea 400 kilómetros. ¿Y sabés lo que es subir esos cerros?”.

Parado ahora al lado de los changos que meten y meten cebollas en las bolsas de rafia color naranja, iluminado por una Copa Sudamericana 2017 que corona el puesto, Juan Carlos Santillán respira como respira el mercado, al palo, sin pausas, a veces agitado, a veces no, con una grandilocuencia propia del que se sabe capo, inimitable.

“Acá el 80 por ciento son hinchas de Atlético, preguntá. Al único en mi familia que no pude cambiar es a mi sobrino Guillermo Santillán”, desafía Pituco en diálogo con Oscar Mazza, en respuesta al Paisanito, a Jesús, más Ciruja que el Mercado del Abasto, de donde muchos puesteros llegaron hace exactamente 25 años, un día como hoy, pero de 1998, una fecha que se celebra en el grupo de WhatsApp de los puesteros con un mensaje muchas veces reenviado que muestra Pituco: “Felicidades, muchachos”.

Siempre vestido al tono, hoy en la gama del tono guinda, hoy en la paleta de colores ciruela, Pituco Santillán infla el pecho almidonado mientras los carros angostos de dos ruedas y un tablón cargan frutas y verduras, saludan a las cámaras de eltucumano, le gritan “¡Grande, Pituco!”, lo cargan "¡Vamo lo Santo!", mientras los más changarines también lo escuchan y aprenden un pedazo de la historia incontable sin los Santillán, sin los Chacana, sin los Caram, sin los Capozucco, sin los Coletti, sin los Chimale, sin los Granito.

“Acá nos conocemos todos. Acá sabemos lo que hacemos. Es la única forma que tengo de despertarme todos los días desde hace 51 años para trabajar. Hago lo que más me gusta. Soy el socio más antiguo. No me importa trabajar un domingo con lluvia en este monstruoso edificio que es el Mercofrut. Porque esto es una pasión. A las 5 de la mañana tenés que estar acá, a las 6 dejás pasar a los verduleros, estacionás ahí o allá, hacés la cola y empezás por acá, con Luisito Coletti que tiene mucha papa, o preguntás por Puchín Cano, o vas a ver al hijo de Cacho Granito, o a Caram que está en el anexo. Pero acá es frutas y verduras". 

"Allá al frente tenés a Chimale, a Capozucco, San Ramón, negocios grandes, todos esperando que se termine la sequía. Porque tendríamos que haber empezado a sembrar hace 45 días y recién ahora estamos sembrando porque ha caído una lluviecita. Pero si no llueve esta semana, no queda nada, se pudre todo. Y nadie quiere eso, acá en el Mercofrut nadie quiere que eso pase”, cierra el gran Pituco, mientras mira de reojo el talonario con el escudo que tanto ama, el talonario que con letras grandes dice Santillán, sinónimo de mercado, sinónimo de Decano, sinónimo de corazón sin igual.