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"Que Dios me perdone lo que voy a decir": un tucumano se hartó e irrumpió el móvil en vivo en Yerba Buena

FM LATUCUMANA 95.9

Es la cruz que cargamos todos los tucumanos y Juan Cruz no fue la excepción: encaró a Javi El Vivo durante una salida al aire desde El Cristo y no se contuvo más. VIDEO

Juan Cruz y la cruz de todos los tucumanos.





Es la cruz que nos persigue desde que abrimos los ojos cada mañana. Salimos de la cama, nos desperezamos, sentimos un poco el sudor en el pecho, nos ilusionamos con abrir las ventanas, con tener que buscar una camperita, un paraguas. Pero no.

Hace rato que los tucumanos andamos mirando al cielo más de lo habitual. Nos chocamos en la calle porque una nube nos engaña. Nos esperanzamos si corre una brisa. Vemos cómo empieza a cubrirse el cielo. Es más: caen un par de gotas. Pero no.

La cruz que cargamos los tucumanos es el clima que nos ha tocado en esta vida, pegajoso, caluroso, insoportable. Y justo desde El Cristo de Yerba Buena, Juan Cruz habla con Javi El Vivo y pone en palabras lo que muchos sienten: “Así no se puede trabajar con este calor, la verdad. Soy vendedor ambulante. Vendo bolsas. Y no se puede trabajar”.

“Ahora no tengo para comprar la mercadería que vendo y estoy limpiando vidrios, que no es vergüenza porque vergüenza es robar. Trabajo hay solo que la gente tiene que buscando pero así no se puede trabajar. Estoy invocando a la lluvia, pidiéndole al Señor que el agua caiga porque este calor no se aguanta”, le dice Juan Cruz a Javi, mientras los autos pasan con las ventanillas subidas. 

“Hace más de un mes que venimos así. Vendo bolsas, telgopores, pinitos golosinas si hace frío, pero nada si hace calor. Es insoportable. Te podés enfermar, insolar, agarrar dengue, te sentís débil, no podes hacer nada. Yo en mi casa tengo aire de piso, pero te la regalo”, agrega Juan Cruz, ya totalmente enojado.

Un enojo que explota en vivo después de que Javi habla con un motociclista con la cara toda caliente por el casco que también ruega: “Sí, que llueva, yo vengo de San Javier y ayer llovió”.

“¡No se aguanta la primavera, la odio! ¡Aguante el otoño y el invierno! Que Dios me perdone lo que voy a decir, pero al calor lo odio. Podés hacer más cosas, podés ir tranquilo a comer a un bar, mirá la gente, la gente viene con mucha idiotez, así no se puede. ¡Que llueva!”.