"Dios lo bendiga porque Él lo mandó": Rita y un ángel enviado esta mañana al puente Lucas Córdoba
La joven venía manejando sin problemas a las 8 de la mañana cuando de repente algo pasó. Mientras buscaba ayuda desesperada, sin darse cuenta, vivió una situación que la llevó a hacerlo público: "No tengo dudas, creo en los milagros". Mirá.
Rita venía manejando sin problemas su Suzuki cuando, justo en el puente Lucas Córdoba a las 8 de la mañana, el auto se le detuvo. “Quedé atascada en el medio del carril. Imaginate el tránsito a esa hora. No había forma ni de abrir la puerta. Me tocaban bocinas, me puteaban. Y yo ahí, con el auto que se apagó de la nada, dándole arranque y nada”.
“No podía ni abrir el capó, una desesperación total que solo los que la han vivido pueden entenderme. Es la hora pico, cuando más llevan a los chicos o vuelven de llevar a los chicos al colegio. No sabía qué hacer. Solo atiné a llamar a mi hermano, y mientras esperaba a mi hermano, apareció”.
Quien apareció fue mucho más que una buena persona para Rita. “‘¿Querés que te aleje el auto para el puente?’, me dijo este señor. Sacó una linga de un metro y medio y me tiró. Me preguntó adónde vivía, le dije a cinco cuadras, y me acercó hasta la casa. Como si no fuera poco, después me ayudó a estacionarlo. De verdad que creo que fue un milagro. Yo estaba al borde del llanto, del pánico porque en serio tengo ataques de pánico, y me tocaban bocina, y me estaba desesperando”, le cuenta este lunes a eltucumano.
“Cuando bajé, le di las gracias. Me lo desenganchó al auto, y solo me respondió: ‘No tenés por qué, hija’. Era un señor de unos 70 años, morocho, quizás 1.60, con ropa de trabajo, y tenía anteojos. Pero yo soy muy creyente, y creo que de verdad fue un ángel, no le importaba las gracias. Y en el apuro no alcancé a preguntarle su nombre. Por eso quiero que lea esta nota. El texto que compartí en mi facebook es con la foto de la camioneta de él, a la cual le tapé la patente por las dudas”, explica Rita. ¿Qué dice la publicación?
“Hoy a las 08.00 am aproximadamente se me paró mi auto en la entrada del puente viniendo del centro para entrar a La Banda. Dejó de andar el Suzuki, quedé justo en el medio del carril que iban al centro, y los que entraban a la Banda, de todos recibí pute@das y bocinazos (estando con balizas) inmediatamente llamé a mi hermano a que me ayudara a tirar el auto a un costado y hasta que este llegó, le pedí a Dios ‘una’. Y así cómo un ángel mandado del cielo el dueño de esta camioneta se detuvo a ayudarme. No tan solo tuvo la delicadeza de hacerlo sino que me dejó en mi casa. Si alguien lo conoce, si es tu papá, abuelo o marido decile: muchísimas gracias y Dios lo bendiga, porque Él lo mandó!”.









