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"Un olor que no se olvida": fue a pescar con su papá en Simoca y vivieron algo inexplicable

PARANORMAL

Una historia de Tucumán Paranormal que le es común a mucha gente: de repente sentirse invadidos por un fuerte olor a podrido, y sin motivos aparentes.





Quienes relatan habitualmente sobre cuestiones paranormales, muchas veces hacen referencia a una cuestión sensorial que acompaña los sucesos de esta índole: el olor. Y generalmente, es un mal olor.

En este caso, la historia es de un tucumano oriundo de Simoca, que vivió un extraño suceso junto a su padre, suceso que parecen haber arrastrado hasta su propia casa. La experiencia fue contada de forma anónima para Tucumán Paranormal.

“Me pasó cuando tenía once años. Mi papá me llevo a pescar cerca de Simoca” introduce el relator anónimo: “Era a la siesta cuando llegamos. Yo empecé a buscar un lugar para tirar la caña y veo un sombrero roto, con un olor extraño. Yo lo agarre y le lleve a mi papá para que lo vea”

“Cuando sintió el olor me retó y me dijo que tire eso. Me pegó un chirlo en la mano para que suelte rápido. Enojado me dijo que suba a la motocicleta y que nos vayamos a la casa. Ya faltando unas cuadras para llegar a casa me empezó a contar que ese olor ya lo había sentido una vez, también pescando con mi abuelo”, confesó.

“Esa vez dice que sintieron como que alguien se acercaba caminando por el agua, pero no había nadie, y se escuchaba clarito el chapotear en el agua. Cuando se empezaron a sentir los pasos más cerca, se sintío también el mismo olor del sombrero, y mi abuelo también le dijo a se vayan a la casa”.

Aquí es donde cobra extrañeza el relato: “Mi mamá cuando nos vio llegar estaba sorprendida nos preguntó por qué habíamos vuelto tan rápido, y volvimos a sentir ese olor una vez más, ya estando en mi casa. Esa noche lloraban todos los perros de la cuadra. Mi perro arañaba la puerta, las ventanas, hasta por el ventiluz del baño quería saltar” recuerda el tucumano.

“Nosotros teníamos mucho miedo, hasta de abrir la puerta. Así que esperamos todos juntos que todo pasé. Mi hermana prendió una vela a la virgen y otros santos que mi abuela tenía. Ese extraño olor se fue desvaneciendo y la noche volvió a la tranquilidad. Nunca más volví a sentir ese extraño olor y no sé qué lo causó”, finalizó.

Entre los comentaristas de lo paranormal, muchos aseguraron tener experiencias similares referidas al mal olor. Como si este acompañara a algún tipo de ente paranormal que lleva a vivir sucesos bastante desagradables a quienes tienen la desgracia de vivir un momento de este tipo.