"Se pone el mundo de cabeza": la tenaz lucha de Analía contra el cáncer de mama
La tucumana Analía Casares es una de las 20.000 mujeres argentinas que cada año son diagnosticadas con cáncer. Cómo le ganó a la enfermedad: “Si pudiera volver el tiempo atrás, me iría corriendo al médico”. La mirada de una especialista.
Se estima que en Argentina cada año entre 15.000 y 20.000 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama. Es un número que se mantiene hace años y que parece no descender. Por eso, y ante la peligrosidad del avance de este tipo de cáncer cuando no hay un tratamiento, todo octubre es rosa: prevenir y comenzar un tratamiento a tiempo es fundamental.
Una noche en el 2021, como tantas otras noches de su vida, Analía Casares se estaba poniendo crema en el cuerpo, cuando sucedió: tocó un bulto en uno de sus pechos. Inmediatamente se vino a su mente su abuela materna, fallecida por cáncer de mama.
Consultas, estudios, pruebas, caras de lástima y finalmente el diagnóstico: tenía la misma enfermedad de su abuela. Han pasado más de dos años desde que esta tucumana de 38 años comenzó ese camino de curvas y altibajos que es el tratamiento oncológico. “En dos años me gustaría estar libre de todas las creencias limitantes, desenvuelta, segura de mí misma, muchas personas me dicen ‘te has despertado, esa fuerza que tenés la tuviste siempre’. Tengo ganas de hacer cosas y animarme por mi profesión, me veo más desenvuelta” nos decía en febrero del 2022.
Hoy, casi dos años después y tras haber cobrado cierta notoriedad en diversos espacios y medios de comunicación por la positividad con la que afrontó su enfermedad, nos dice: “Me veo espléndida, ya he logrado todo eso que les decía antes de los dos años, he descubierto que me gusta la docencia universitaria. Disfruto más de todo, miro más los árboles y los admiro, disfruto mucho la naturaleza, aprendí a hacer solamente lo que quiero, con las personas que yo quiero. Escucho mi cuerpo. Este año viajé a celebrar mi cumple a Bariloche. Y es que ahora me veo obligada a celebrar mis cumpleaños, y es que me pasé mucho tiempo en cama, pasé muchas cosas que me golpearon fuerte, pero si empecé a valorar el querer hacer algo simple y poder hacerlo” expresó a eltucumano.
Y es que, a pesar del momento de plenitud en el que se encuentra ahora, el cáncer de mama atravesó la historia de Analía de tal manera que hoy forma parte de su pasado y también de su presente: “Yo hice mis quimios sin ningún problema, las atravesé muy bien. Cuando terminaron me tomé un mes más o menos en cama para hacer reposo, mi cuerpo lo pedía. En julio del año pasado me hice la mastectomía bilateral, encontré a un médico maravilloso que me planteó lo contrario al término ‘mutilación’, como dicen otros doctores. Me dijo que íbamos a hacer una cirugía profiláctica, es decir, preventiva, y que además de sacarme la mama enferma y la sana por prevención, iba a salir del quirófano con tetas, con implantes. Me ahorró el trauma de tener que verme frente al espejo sin el pecho”.
Ya superadas las quimios, la cirugía y el proceso de recuperación, la abogada tuvo que volver a exhaustivos controles médicos por intensos dolores de cabeza. Tras los exámenes, descubrió que tenía metástasis en las meninges y los ovarios: “Otra vez pasé por una cirugía, el cáncer de mama es del tipo hormonal y ya me había dicho el mastólogo que, muchas veces, este cáncer sigue por los ovarios, y así fue. La cirugía laparoscópica de extracción de ovarios me dolió muchísimo, pero pasó. Y el milagro que nadie puede creer, es que se fue la metástasis de mi cabeza. Si bien era poco, pero se fue, con medicamentos”.
Sonia Pattón es médica ginecóloga (MP 4527), está a cargo del área ginecológica del hospital Gral. Lamadrid en Monteros. Desde su lugar, le toca atender casos ginecológicos de todo tipo. Desde adolescentes, hasta mujeres que atraviesan la tercera edad: “Este es el cáncer que más muertes ocasiona cuando no se trata. Por eso se concientiza mucho este mes, para disminuir esa incidencia. Ahora tenemos como prevenir, como curar, como tratar. Sin embargo, con los años, no ha disminuido la cantidad de casos y se mantiene ese número de incidencia. Hasta que no quede plasmada la concientización, esto se va a seguir trabajando y, no solo con el cáncer de mama, sino con todos los otros. Lo ideal sería que baje el número, pero la realidad es que sigue igual. Es importante que sigamos con concientización” explicó, sobre la intensidad de la publicidad rosa este mes.
El mensaje de Analía en medio de este Octubre Rosa, se enfoca hacia dos lugares, por un lado, la salud mental. Recibir la noticia de un cáncer, terminal o no, es de un inmenso impacto siempre. Por eso, la psicóloga fue elemental para que Ana pueda llevar la enfermedad y su tratamiento con la mejor de las actitudes: “Para mí fue fundamental haber estado acompañada por una psicóloga para la primera parte de la enfermedad, y por un psiquiatra para la segunda. Yo primero me negaba a la ayuda psiquiátrica pero la medicación fue fundamental. Los medicamentos para la metástasis tienen muchos efectos secundarios, desde mareos hasta depresión. ¿Cómo no voy a necesitar ir a un psiquiatra o a un psicólogo? Este es el mejor consejo que puedo dar a una mujer con cáncer de mama. Se te plantean muchas cosas por delante, que congelar óvulos, que si querés ser mamá, que si sos menos mujer por no tener tetas u ovarios. Se pone el mundo de cabeza. Pongansé de prioridad y hagan terapia”, dijo.

“Yo esperé tres semanas para ir al médico después de sentirme el bulto en el pecho, aun sabiendo que mi abuela murió de esto. Si pudiera volver el tiempo atrás, me iría corriendo al médico el mismo día que sentí el bulto. El tiempo es fundamental”, finalizó su relato.
¿Cada cuánto hay que analizarse? “Las que más deben estar atentas son las mujeres con incidencia de cáncer en el lado materno, abuelas, tías, madres, hermanas… Es un tremendo antecedente ese, entonces deben evaluar cada una de manera particular con su ginecólogo cada cuánto tiempo hacerse los estudios. Sino, después de los 40 años, una vez por año, todas las mujeres”, explicó la doctora Patton.
Para la profesional de la salud, además del factor genético, en el cáncer inciden mucho los malos hábitos: “La mala alimentación, la falta de ejercicio, fumar, tomar alcohol, sobre todo, el estrés, todo eso contribuye al cáncer. Cambiar los hábitos va a hacer que el cáncer se presente cada vez menos”.
La ginecóloga considera que las mujeres han descuidado su salud tantos años, muchas veces, a raíz de una crianza machista de que ellas son las menos importantes del hogar: “Tengo pacientes de 70, de 80 años que nunca se hicieron un estudio. Eso es típico de señoras de antes, que siempre se dejaban para el final, que sentían que ellas no importaban, que la mujer no importaban. Hasta limpiar la casa es más importante que cuidarse ellas. Hoy en día las chicas jóvenes están más empoderadas pero para las mujeres de antes no es así”.
Es sabido que la relación de las mujeres con su propia corporalidad ha ido cambiando a través de los años y que todavía hay mucho pudor, no solamente en asistir al médico por controles, sino que también en el autoexamen. Palparse, parece imposible, y mirarse frente a un espejo sin ropa, aún más: “Mujeres, mirensé siempre al espejo, observensé desnudas. Aprendan cómo luce su cuerpo estando sano, para poder identificar rápido cuando esté enfermo” recomendó.
“Las mujeres tenemos esta historia tan triste que ojalá cambie, dejamos para último momento nuestra salud y nuestro cuerpo. Que primero los hijos, el trabajo, la casa y al último una. Si ellas están sanas y saludables van a poder cuidar de los demás. Es importante hacerlo una vez al año. Hay 14 mamógrafos públicos en toda la provincia. No se necesita indicación médica. Solo tener más de 40 años. Cuidensé y de esa manera van a poder cuidar a sus hijos y hacer lo que quieran” finalizó.
Recordá que si tenés antecedentes familiares de cáncer de mama, es fundamental que comiences a visitar a tu ginecólogo de manera regular para llevar un control más cercano de tu cuerpo, y prevenir el avance de la enfermedad. Además, podés visitar el sitio del Ministerio de Salud de Tucumán para conocer cuál es el mamógrafo más cercano a tu domicilio. No necesitás indicación médica, solamente debés tener más de 40 años.








