"El desafío será la escritura de lo inmediato": la poeta Belén Nahuz dará un taller único en Tucumán
Para leer y escribir, el taller de poesía durará cuatro encuentros. Los detalles. Entrevista a la poeta.
Belén Nahuz.-
La poeta tucumana, Belén Nahuz, vuelve a nuestra provincia para brindar el taller de poesía “Desarmadero”.
De esta manera, cualquier tucumano o tucumana que se sienta interpelado e interesado por la poesía podrá realizar este taller intensivo que contará de cuatro encuentros presenciales, el primer encuentro arranca este miércoles 01 de noviembre. En este espacio que propone Nahuz, tendrá lugar la lectura de poetas contemporáneos y no contemporáneos y consignas de escritura creativa. Los interesados pueden enviar un mail a la poeta, el mismo se encuentra al final de esta nota.
Para conocer más sobre Belén Nahuz y la propuesta del taller, eltucumano.com realizó una entrevista exclusiva con la poeta:
Publicaste tu primer libro de poesía en Tucumán hace unos años, antes de partir para Buenos Aires. ¿Cómo recordás esa experiencia ahora que pasaron algunos años?
Recuerdo ese momento con afecto y alegría, también con nostalgia, sobre todo por lo que ha quedado de mí en ese libro. El registro que tengo del proceso creativo en ese entonces, es el de alguien que escribe y deja una ciudad. Alguien que está a punto de irse. Los poemas van al hueso de las relaciones familiares, respondiendo a la historia propia, que nos pide ser nombrada, reconstruida, resignificada; y también al lugar que ocupan las mujeres en esa historia, en la relación con el cuerpo y la intensidad del amor, de la juventud. Recuerdo una búsqueda en la escritura muy marcada por lo misterioso e indescifrable del deseo, y en lo único que encontraba respuestas (o algo así) era en los poemas. Sólo podía escribir y andar en bicicleta, sentarme en la esquina de Junín y San Martín y desde un ventanal inmenso mirar el centro de la ciudad a la siesta, hacerme preguntas sobre la muerte, el amor, sobre los otros. Al igual que ahora, pero distinto. Así escribí ese librito. También me lleva a lugares de encuentro, de celebración. Travesía se publicó en 2019, con Gerania Editora, editorial tucumana que nació en 2018, donde, años después, ya viviendo en Buenos Aires, trabajaría como distribuidora y después como editora. Así es como conocí al equipo que en ese entonces conformaba la editorial, que serían además de colegas, amigos. Creo que la publicación de un libro abre puertas, no con la meta de llegar a un fin en sí, que para mi, en el arte, es inexistente; sino para encontrarte con otros y seguir pensando la literatura de nuestro país, articular proyectos y, sobre todo, seguir escribiendo.
Contanos un poco sobre tus comienzos en el mundo literario fuera de Tucumán. ¿Participaste en ciclos, talleres, festivales? ¿Qué poetas, que experiencias te dejaron sorprendida?
Cuando llegué a Buenos Aires, recibí un mail donde me avisaban que había quedado seleccionada en la residencia del FIPR (Festival Internacional de Poesía de Rosario) y fue una experiencia hermosa, a pesar de ser virtual porque era el primer año de pandemia. Creo que la imposibilidad del encuentro hizo que sintiéramos mucho entusiasmo y estuviésemos muy interesadxs en conocernos, en leer qué escribía el otrx. Tuvimos talleres y clínicas, recuerdo que me tocó escribir una crónica para Revista Rea sobre una clase de Gabriela Borrelli, en la que hablaba del libro Seguir con el problema, de Donna Haraway; me quedó muy marcada porque así conocí a Haraway y otrxs autores que hoy leo y sobre los que escribo. Para eso sirven las instancias de formación en los festivales, creo que son muy enriquecedoras, al igual que la fiesta, el encuentro.
Cuando terminó la pandemia, conocí a lxs poetas que fueron mis compañeros durante la residencia. Nos hicimos amigxs, compañerxs de proyectos. Cada determinado tiempo viajamos y nos visitamos. Organizamos ciclos, lecturas. Recuerdo con mucho afecto ese festival, porque he conocido a poetas que me han emocionado, como Anaís Lua, joven chilena con la que compartí clases y conversaciones, que, meses después de terminar la residencia, murió atropellada en Valparaíso. Fue una noticia triste e injusta que marcó a todxs lxs residentes de ese año. Siempre recuerdo su potencia al leer, y la manera en la que me conmovía.
Luego quedé seleccionada en La Bienal de Arte Joven de la Ciudad de Buenos Aires, en Poesía, donde también había una instancia de formación -el “campus bienal”- que constaba de días intensos con talleres y clínicas y luego la publicación de una antología llamada “Amenaza y maravilla” con la editorial Gogy Magog. Allí conocí a poetas increíbles, con lxs que hoy comparto lecturas y eventos.
Hace unos meses, un poema que titulé “La extinción de las especies” quedó seleccionado en una antología griega. Es la primera vez que traducen algo que escribí y la noticia me tiene muy entusiasmada.
En septiembre participé de una clínica con Diana Bellessi, mujer que admiro por cómo escribe y habita el mundo. Siento que siempre estoy aprendiendo de los poetas que han vivido mucho y tienen obras sólidas y fundamentales, como Diana, como Viel Temperley o Juana Bignozzi, pero también aprendo mucho de mis contemporáneos y por suerte me sorprendo seguido. Trabajar y compartir con ellos hace que el trabajo de escribir sea menos solitario y solemne.
¿Qué procesos estás atravesando ahora mismo con tu escritura? ¿Estás trabajando en tus nuevas publicaciones?
Ahora mismo estoy leyendo mucho a Susana Thénon, a Viel Temperley y a Sor Juana Inés de la Cruz, y eso me hace escribir. Acabo de cerrar un libro en el que recopilo poemas en los que he trabajado los últimos cuatro años, un libro titulado En memoria del sol, y se trata de la reflexión por los elementos que hacen a un país, a su autonomía, su nostalgia e identidad: trenes, inmigrantes, la época que se fue y brilla desde el pasado, invitando a quien la mira a ser pensada, contemplada, escrita. También poemas sobre una ciudad elegida, habitada desde la pregunta por quién fue y es unx, cómo vive la soledad, el amor, la fiesta.
Volvés a Tucumán durante un par de semanas con esta propuesta de taller. ¿De qué se trata "desarmadero"?
Desarmadero es un taller de poesía intensivo que durará cuatro encuentros presenciales, las primeras dos semanas de noviembre. A partir de la lectura de poetas contemporáneos y no contemporáneos, se plantean consignas de escritura que serán disparadores creativos para ver con qué nos encontramos en el momento de escribir, que siempre es armar y desarmar. Éstas están planteadas desde el ejercicio de la contemplación, de la escucha y la atención, y el desafío será la escritura de lo inmediato y frente a qué nos pone eso.








