Cómo continuarán las obras de restauración del templo San Francisco
Las arquitectas encargadas de la puesta en valor de la fachada hablaron con La Tucumana de Mañana en la espera del comienzo de la segunda etapa. VIDEO.
Laura Cuezzo y Ana Lozano, arquitectas convocadas para restaurar el templo de San Francisco, hablaron con La Tucumana de Mañana sobre la finalización de la primera etapa de la puesta en valor del frente del edificio: “Fuimos convocadas por la comisión de puesta en valor, que es como una ONG, creada para gestionar las distintas intervenciones. Tiene distintas etapas y en la que participamos tiene que ver con la intervención de la fachada”, contó en diálogo con Ana Pedraza.
“Ya hubo una etapa estructural, otra en la que se rehicieron las cubiertas y ahora están con el frente. En paralelo se está trabajando en el claustro. Lo que estamos esperando es el resto de los fondos para terminar la fachada y que no quede con esos dos colores diferentes, pero hay un compromiso del municipio”, explicó Laura.
Mientras repasaba las imágenes, las arquitectas se refirieron al nuevo tono celeste que se observa en la cúpula del templo: “Lo que vemos en las imágenes son los nuevos colores después de haber quitado los andamios. Estos son los colores originales de la fachada y se hizo después de un proyecto de cateo en 2021 para llegar a esos colores”. Sobre los detalles, comentaron lo siguiente: “El trabajo de los capiteles, el remate de las columnas, lo hizo un escultor. Es un trabajo muy lento y en altura, tiene sus dificultades. Los balconcitos también fueron restaurados por el escultor porque hubo que hacerlos de nuevo, son piezas que ya no se consiguen en el mercado”.
En esta misma línea, las especialistas adelantaron cómo seguirían las obras: “Quedan los niveles inferiores -están de otro color- y en el medio hay un campanario con un escudo franciasicano que también hay que restaurar porque tiene unas grietas. También hay una escultura de la virgen en la fachada”.
“En la comisión son cinco personas que están todo el tiempo trabajando, después está la empresa constructora. A nosotros nos contrató la comisión para hacer un seguimiento de la obra porque es un monumento nacional. Nosotros también derivamos a otras personas para que lo estudien, por ejemplo a químicos para que estudien los pigmentos de la pintura. Toda la fachada está hecha con cal porque en 1889 no había cemento en el pais, por lo que hay que buscar productos compatibles que no generen ninguna reacción”, relataron sobre el equipo de trabajo.
Si bien las arquitectas esperan la llegada de fondos, opinan que la siguiente etapa podrán hacerla con mayor rapidez que la anterior: “La primera etapa llevó ocho meses y creemos que la segunda va a demorar mucho menos porque hay un ejercicio del hacer que ya vamos adquiriendo y también las personas que trabajan. Hay partes que ya hemos podido adelantar y lo vamos a hacer en menos tiempo. Confiamos en que en menos de un año ya pueda estar. Vamos por parte porque son trabajos carísimos. Ahora están con el interior del claustro porque hay unas grietas grandes”
Si bien ya hicieron una investigación, las profesionales saben que “siempre hay desafíos en una restauración porque no es una obra nueva en la que uno tiene una previsibilidad. De todas formas pasan cosas que hay que ir revisando, aunque si es verdad que hay un camino hallando”.
“Ya está presupuestado y ajustado al cambio de hoy. Hay buena predisposición del municipio. También pueden pedir recursos a obra pública de la nación porque es un monumento nacional, eso no significa que haya un presupuesto asignado”, cerraron las arquitectas, quienes están a la espera de los fondos para continuar con las obras.
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