Top

"Parecía que estábamos presos": sin plata ni comida, la terrible experiencia de Omar como trabajador golondrina

Laburante estafado

A Omar Abraham lo llevaron a Mendoza con la promesa de trabajo, pero allá se encontró con un panorama desolador. El engaño, la solidaridad que le permitió volver a Tucumán y la fuerte denuncia: “Era deplorable todo”.





Dos semanas atrás, Omar Abraham salió de Tucumán con rumbo a Mendoza con la promesa de trabajar cosechando duraznos. Cargaba un bolso con ropa, unos cuantos pesos y la ilusión de progresar y poder ayudar económicamente a su hija. Pero, una vez allá, no tardó en descubrir una realidad muy distinta a esa que le habían pintado. Terminó durmiendo en un galpón, sin trabajo ni dinero y emprendió una verdadera odisea para poder regresar a la provincia. Según denuncia, habría otros tucumanos engañados que no tienen cómo volver. 

“Gracias a Dios, ya estoy en mi hogar. Pude llegar con la ayuda de mucha gente allá, encontré muchas manos ayudadoras, gente solidaria que se preocupó por mí. Nos habían dicho que llegábamos y al otro día trabajábamos, pero pasaron diez días y nada. Es la primera vez que me voy, me fui por la necesidad, yo acá vendo bolsas de residuos”, le cuenta el hombre de 54 años a eltucumano.com con un dejo amargo de angustia que le tiñe la voz. 

La historia de Omar se conoció hace unos días cuando una joven hizo una publicación en Facebook donde contaba que el trabajador se encontraba vagando en tierras mendocinas. Lo que nadie sabe es el martirio por el que pasó a raíz de un engaño: “De acá, de Tucumán, fuimos como diez personas. Nos llevaron a un lugar de Mendoza que se llama Pie de Monte. Llegamos y nos bajaron en un galpón. Después, nos llevaron a un hospedaje, pero ahí nos dijeron que querían la plata por adelantado, así que nos metieron de vuelta en el galpón y esperamos ahí, pero tampoco nos dieron trabajo. Estuvimos seis días esperando y el ambiente se empezó a poner pesado porque no teníamos qué comer. Nos mintieron, yo no tenía plata y fui confiado porque me dijeron que iba a tener trabajo”. 

“Estábamos todos durmiendo ahí en ese galpón, parecía que estábamos presos… Era deploraba todo… Otros tenían algo de plata, pero yo no y en almacén de ahí cerca nos dejaron de fiar. Supuestamente, estaba todo para ir a trabajar… Estábamos esperando que madure el durazno, preguntamos en otro lado para trabajar y no había trabajo para nosotros. Nos llevaron mal, fuera de fecha, no estaba todo maduro como decían. Nos habían dicho que necesitaban desesperadamente gente para trabajar, pero allá nos dimos con esto. Parece que la exportación está detenida y están especulando con eso”, relata Omar. 

“Pasé toda una peripecia para venir hasta acá… Tengo los pies ampollados de tanto caminar. Allá dormía donde me encontraba la noche… Me he encontrado con gente drogada que me ha intentado robar. No tenía nada para comer”, comenta el trabajador que pudo volver a Tucumán gracias a la solidaridad de muchos mendocinos. 

Al verse engañado por quienes lo habían llevado a trabajar, Omar decidió irse de ese lugar y emprender el largo camino de vuelta hasta su casa en Tucumán. En ese periplo, fue ayudado por un camionero que lo acercó hasta la capital mendocina, por una joven policía que le dio una gaseosa y un paquete de galletas, por el cura de una parroquia que le ofreció un plato de comida y por Abel, un empleado de seguridad de la terminal de ómnibus que le dio la plata para el boleto de vuelta: “Me dio 30 mil pesos para el pasaje, yo la verdad que no sabía cómo agradecerle y él me dijo ‘Dios a mí me va a pagar por otro lado’. Parece que Dios lo puso en mi camino”. 

“Lo que te puedo decir es que allá la gente de Mendoza fue muy amable conmigo, todavía me están contactando para ver cómo llegué. No tengo palabras para agradecerles lo que hicieron por mí”, dice conmovido. Omar es vendedor ambulante y trabaja ocasionalmente como albañil y pintor. “Yo hago todo para ayudar a mí hija de trece años… Mi amor es mi hija”, revela y deja un número de contacto por si alguien requiere de sus servicios: 3816604242. 

En las últimas horas, Omar ha recibido mensajes de los otros tucumanos que viajaron junto a él donde denuncian que continúan “a la deriva”, sobreviviendo a base de pequeñas changas y por solidaridad de los vecinos que les dan algo que comer. “Lo único que les digo es que no se dejen engañar así nomás, es peligroso andar así en la ruta, sin plata, sin comida, sin lugar donde dormir. Que averigüen muy bien con quién van a ir, es muy jodido mandarse de golondrina y andar rogando allá como me pasó a mí, no se lo recomiendo a nadie”, advierte.