"Preparate": Tucumán y un martes con alerta meteorológica amarilla y naranja por tormentas
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene bajo advertencia a la provincia. ¿A qué hora serían las precipitaciones?
Imagen de archivo. Foto eltucumano.com.-
Tras un lunes bajo alerta meteorológica, pero sin lluvias al menos en la San Miguel de Tucumán, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) renovó la advertencia para la provincia, esta vez en "amarilla y naranja", por la intensidad de las precipitaciones que se producirían durante la tarde y la noche de hoy martes.
Según el organismo, primero, en horas de la tarde, por la alerta amarilla se anuncia que "el área será afectada por tormentas, algunas localmente fuertes". "Las mismas podrán estar acompañadas por abundantes lluvias en cortos períodos, actividad eléctrica intensa, granizo ocasional y ráfagas que podrían superar los 60 km/h", advirtieron. Y agregaron: "Se prevén valores de precipitación acumulada entre 15 y 45 mm, que pueden ser superados en forma puntual".
Por la noche y la mañana del miércoles, se prevé que la alerta amarilla pase a naranja, donde el SMN señala que Tucumán será afectada "por tormentas fuertes, ocasionalmente severas". "Las mismas estarán acompañadas por abundantes lluvias en cortos períodos, actividad eléctrica intensa, granizo y ráfagas que podrían superar los 90 km/h", detallaron. Y anunciaron que "se prevén valores de precipitación acumulada entre 50 y 85 mm, que pueden ser superados de forma puntual".
Sobre las áreas afectadas, detallaron que estas serían: "Burruyacú - Capital - Cruz Alta - Famaillá - Graneros - La Cocha - Leales - Simoca - Trancas - Yerba Buena - Zonas bajas de Chicligasta - Zonas bajas de Juan Bautista Alberdi - Zonas bajas de Lules - Zonas bajas de Monteros - Zonas bajas de Río Chico - Zonas bajas de Tafí Viejo".
Sobre el resto de la jornada, el SMN anticipa una mañana cubierta, con una mínima que partirá de los 21ºC, mientras que con el correr de las horas el termómetro subirá hasta los 29ºC. Los tucumanos deberán prepararse para una jornada pasada por agua.









