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Aguacero vuelve a caer: se lanza el II Premio de Poesía Joven en Tucumán

CONCURSO

Hasta el 31 de octubre de 2025, poetas de hasta 35 años de todo el país podrán presentar sus obras al II Premio Aguacero de Poesía Joven, organizado por Aguacero Ediciones junto a la Fundación para el Arte Contemporáneo de Tucumán (FACT). Una invitación a escribir desde la fractura, el riesgo y la forma como territorio.

La sede de la Fundación para el Arte Contemporáneo de Tucumán





En el marco del Festival Internacional de Literatura de Tucumán (FILT), se lanzó la convocatoria del II Premio Aguacero de Poesía Joven, una propuesta que vuelve a reunir a Aguacero Ediciones y a la Fundación para el Arte Contemporáneo de Tucumán (FACT) en un gesto audaz: apostar por la poesía que se anima a romper moldes, tensionar el lenguaje y expandirse más allá de la página.

El certamen está dirigido a poetas de hasta 35 años residentes en Argentina, y busca poemarios inéditos, experimentales, escritos en castellano, que no teman correr riesgos estéticos ni discursivos. En esta segunda edición, la libertad vuelve a ser total.

“Nos interesa la literatura que se atreve a tensionar su propio cuerpo”, afirman desde la organización. No se trata de premiar la corrección, sino la osadía: aquella que explora visualidades, juega con el ritmo y el silencio, incorpora lo digital o lo performático como parte de un lenguaje vivo.

La convocatoria estará abierta hasta el 31 de octubre, y el fallo se anunciará a fines de noviembre de 2025. La obra ganadora será publicada en 2026 por Aguacero Ediciones.


Cuando la forma se vuelve política

La alianza entre Aguacero Ediciones y FACT no es solo institucional: es un cruce fértil entre poesía y arte contemporáneo. “La forma del poema no es solo un recipiente, sino un territorio en constante mutación y devenir”, sostienen desde la convocatoria.



Esta afirmación encuentra eco en el campo visual, donde también se discuten los materiales y soportes. Del mismo modo, el premio invita a pensar el poema como imagen, instalación, sonido, cuerpo, fragmento. Una poesía que puede deformarse, resistir y proyectarse, que no busca cerrar sentido sino interpelar con el ritmo disonante de la lluvia.

Ambos proyectos —editorial y fundación— comparten la preocupación por lo material: cómo se escribe, cómo se imprime, cómo se dispone en el espacio. En una época saturada de discursos, volver a la forma es también una forma de resistencia.


El jurado

La evaluación estará a cargo de tres artistas tucumanxs con trayectorias diversas y complementarias:

Mariano Martínez (1989), artista visual con formación en danza y teatro, en representación de FACT.

 

Sofía de la Vega (1993), poeta, escritora y organizadora del FILT.

 

Juan Lix Klett (2005), joven poeta, traductor y editor de Aguacero Ediciones.

 


¿Cómo participar?

Podrán participar del II Premio Aguacero de Poesía Joven autores y autoras de hasta 35 años que residan en cualquier punto de la República Argentina y presenten un único poemario inédito, escrito en castellano, con una extensión sugerida de entre 40 y 120 páginas. La convocatoria está especialmente orientada a quienes trabajen con propuestas poéticas arriesgadas, tanto en lo formal como en lo discursivo.

La presentación se realiza únicamente por correo electrónico, enviando la obra bajo seudónimo junto a una plica con los datos personales y de contacto. El plazo de recepción se extiende hasta el 31 de octubre de 2025 a las 23:59 (hora argentina).

La obra ganadora será publicada en 2026 por Aguacero Ediciones y recibirá como adelanto de derechos de autor 35 ejemplares impresos del libro editado. La participación en el premio implica la aceptación total de las bases, disponibles en aguaceroediciones.com, donde también pueden consultarse más detalles del proceso y las condiciones.


Una poesía que no teme a la intemperie

El Premio Aguacero no busca reforzar convenciones ni premiar la forma pulida. Por el contrario, celebra la fractura, la búsqueda, el gesto disonante. Como su nombre lo indica, Aguacero es una lluvia inesperada y necesaria, una fuerza que transforma el paisaje.

En un presente donde escribir es también resistir, esta convocatoria es una invitación a volver al lenguaje desde sus bordes, desde sus cuerpos rotos. Porque allí, en el límite, puede que la poesía vuelva a decir algo que valga la pena escuchar.


Acá las bases completas de la convocatoria