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"La degradación de la naturaleza por obra de un modelo económico no ha tenido límites"

Entrevista

En tiempos donde las ultraderechas han hecho del marxismo una mala palabra, la investigadora tucumana Agustina Garnica indaga en la relación entre el capitalismo y la ecología en el pensamiento de Marx: “Vivimos en un mundo poblado por nuevas realidades, que exigen nuestra comprensión e intervención”. Por Exequiel Svetliza.

Foto: https://noasur.conicet.gov.ar/





Como en tiempos de la guerra fría y de la convulsionada década del setenta en Argentina, el concepto de marxismo ha vuelto a ganar centralidad en la agenda política en boca de los referentes de las ultraderechas. Líderes como Donald Trump y Javier Milei acostumbran a usar la palabra marxismo – y algunos derivados como “comunista” o “zurdo”- a manera de insulto para demonizar a sus enemigos ideológicos. Sin embargo, tras ese despliegue habitual de pirotécnica verbal se oculta una gran carencia: a Karl Marx se lo nombra muchísimo, pero se lo lee muy poco. De ahí la importancia de investigaciones como la que propone la filósofa tucumana Agustina Garnica en su libro “La filosofía de la naturaleza de Marx y Engels: ontología, ecología y capitalismo” que se presentará el martes 4 de noviembre a las 19 en Citá (Lamadrid 1457). La obra vuelve sobre los postulados de estos pensadores fundamentales del siglo XIX desde una perspectiva innovadora: indagar la relación entre el capitalismo y la ecología; un análisis que arroja diversas claves para pensar el presente y los modelos económicos y productivos de la actualidad. 

“Estudiar filosofía es, en algún sentido, reivindicar el valor de la palabra y la libertad del pensamiento”, dice Agustina en diálogo con eltucumano.com a la hora de plantear la necesidad de revisitar las ideas de Marx y Engels en torno a una problemática contemporánea como lo son el daño ecológico y la crisis ambiental. La especialista es Doctora en Humanidades en el área de Filosofía y Licenciada en Filosofía, además de docente universitaria e investigadora académica. El libro, editado por Humanitas, es el resultado de su investigación doctoral y será presentado el martes por las Doctoras Cristina Bosso y Carolina Araujo. Los interesados en la obra pueden descargarla de forma gratuita en el siguiente link: La filosofía de la naturaleza de Marx y Engels. 


-¿Cómo surgió el interés por esta faceta del pensamiento de Marx y Engels? 

-Mi interés por el pensamiento de Marx empezó hace muchos años, cuando conocí una de sus ideas más importantes: nuestra realidad material condiciona en gran medida nuestras ideas. Saber que nuestra vida espiritual (intelectual, política, religiosa, incluso artística) estaría limitada de alguna manera por nuestras condiciones materiales de existencia (por nuestro cuerpo, pero también por nuestro lugar en el sistema económico) para mí fue revolucionario. Estudiar filosofía es en algún sentido reivindicar el valor de la palabra y la libertad del pensamiento, por lo que la sola idea de un condicionamiento para esa libertad me desilusionaba y a la vez me interesaba mucho. Entonces empecé a preguntarme cuáles eran esas condiciones materiales de existencia, y encontré que el medio ambiente, la naturaleza -tanto la propia como la exterior al sujeto-  formaban parte de esas condiciones. Al mismo tiempo la coyuntura política daba lugar a la cuestión ambiental como tema en las investigaciones académicas. Los movimientos ambientalistas y su cuestionamiento, por ejemplo, a la gestión de los recursos naturales que estaban haciendo los gobiernos progresistas de Latinoamérica en ese momento ponían el tema en agenda y las instituciones científicas como las universidades nacionales y el CONICET fueron permeables. Alrededor del 2014, que fue cuando empecé a investigar este aspecto de la obra de Marx y Engels, las condiciones me fueron favorables.     


-¿Cuál crees que es el principal aporte de estos pensadores a la cuestión ecológica? 

-Los aportes de Marx y Engels a la cuestión de la naturaleza (a la cuestión ambiental, dicho en términos contemporáneos) son de tres tipos. En primer lugar, hay en su obra un materialismo filosófico, una concepción del hombre según la cual su vida física y espiritual dependen necesariamente de la naturaleza. En segundo lugar, hay en ellos proto-ambientalismo que puede verse en su preocupación por las condiciones de vida, por el medio ambiente en que se desarrolla la existencia, sobre todo, de la clase trabajadora en plena revolución industrial. Y, por último, su obra da cuenta de un conocimiento de la entonces incipiente ecología disciplinar (y de la química de los suelos) y de su implicancia directa en el desarrollo del capitalismo. Creo que el aspecto que más relevancia ha cobrado hoy en ámbito de la filosofía es su concepción materialista del hombre y la naturaleza. 

 

- Desde una perspectiva actual podría pensarse que el capitalismo, en su afán extractivista, se ubica en las antípodas de una perspectiva ecologista ¿Cómo pensaba Marx esa relación entre el capitalismo y la ecología? 

-Para Marx, bajo el modo de producción capitalista el hombre crea una segunda naturaleza y como consecuencia de esto, trastoca la división entre máquinas, hombres y animales (estamos hablando siempre del siglo XIX). La naturaleza propiamente humana -la del trabajador- se aliena en los objetos que produce y no le pertenecen y su vida queda reducida a sus funciones vitales básicas. La naturaleza exterior se desconoce como medio de vida y las máquinas ganan autonomía (no se reconocen como creaciones humanas) al tiempo que oprimen al trabajador destruyendo su integridad física y espiritual. Podemos decir que el problema del medio ambiente en el capitalismo, en el contexto de la obra de Marx y también de la de Engels, no puede ser pensado con independencia de los conceptos de clase, propiedad privada, valor de cambio y valor de uso, renta y salario, medios fuerzas y relaciones de producción. 

 

-¿Cómo considerás que se percibe esa relación hoy en día? ¿Cuál crees que es el lugar actual de la ecología en el pensamiento filosófico y político? 

-La percepción de la relación entre capitalismo y ecología va desde posturas negacionistas (sobre el cambio climático, por ejemplo) hasta posiciones que, si bien reconocen la degradación de la naturaleza por obra de un modelo económico que no ha tenido límites, lo aceptan con cierta resignación como el costo inevitable de cualquier sistema económico que haga posible nuestra subsistencia como especie. Pero más allá de la indiferencia y la resignación, en los ámbitos académicos y en diferentes formas de militancia y activismo, se advierte la relación necesaria y recíproca entre la degradación de las condiciones de existencia de la vida en general (y humana en particular) y un sistema económico que carece de cualquier límite, sobre todo, del límite que venga de los estados nacionales en tanto garantes de lo común.      

-La palabra marxismo ha vuelto a resonar en estos tiempos a nivel global de forma negativa en boca de los referentes de las ultraderechas ¿Hay un verdadero conocimiento del pensamiento marxista? ¿Cuál crees que es el uso político que hacen del marxismo como concepto? 

-El adjetivo “marxista” es usado por los referentes que mencionás como insulto o descalificación y esto da cuenta de un verdadero desconocimiento de las ideas generales de los autores en cuestión. Marx viene de la filosofía, que es una disciplina que de alguna manera va a contrapelo de la velocidad en que se mueve el mundo hoy. Por eso, conocer las ideas de un pensador tan importante para el imaginario político y social de muchas de nuestras sociedades requiere un trabajo artesanal y una apertura a comprender ideas situadas en una época muy diferente a la nuestra. El uso de término marxista como insulto -desde una ignorancia más que evidente- probablemente dé cuenta de la necesidad de las derechas de construir un enemigo, un opositor que termina siento tan universal como vacío. Y es probable que también sea una reacción a la actitud crítica y contestataria en general y una forma de nombrarla.        

 

-¿El marxismo es una filosofía que puede ayudarnos a entender el mundo actual o se trata de una perspectiva obsoleta?

-El materialismo histórico como filosofía -que ha surgido bajo un interés profundamente emancipatorio- puede ayudarnos, al igual que muchas otras filosofías que han ido apareciendo a lo largo de la historia, a comprender y modificar el mundo en que vivimos, aunque sea a baja escala. Si bien es cierto que nuestras ideas están condicionadas por las condiciones de existencia material, también es cierto que nuestra existencia en el mundo y el modo en que lo intervenimos y nos relacionamos con otros organismos están condicionados por las ideas que tenemos sobre ellos. El pensamiento nunca es inocuo. 

El mundo en que Marx y Engels vivieron, pensaron y escribieron, era muy diferente al nuestro, esto es una obviedad, pero es importante tenerlo en cuenta. Vivimos en un mundo poblado por nuevas realidades, materiales y virtuales, que exigen nuestra comprensión e intervención. Desde la filosofía, lo están haciendo las teorías feministas, el poshumanismo, los nuevos materialismos, las diferentes filosofías de la técnica y la tecnología. Probablemente Marx mismo estaría hoy estudiando algunas de estas derivaciones teóricas.