El daño al INDEC repercute en las intenciones de un Gobierno Digital
La ausencia de datos certeros entre 2007 y 2015 obliga a repensar la fiabilidad de los números que ahora se encuentran online. Diferencias entre un Sistema de Estadísticas y un Repositorio de Datos.
Foto: jmalvarezblog
El Gobierno de Tucumán anunció recientemente la publicación online del "Sistema Provincial de Estadísticas" producto del trabajo de la Secretaría de Planeamiento, a cargo de Julio Saguir, en conjunto con todos los ministerios y secretarias del Estado.
Es una buena noticia que datos de empleo, desocupación, pobreza y precios, entre otros indicadores, hayan sido repuestos para el acceso de los ciudadanos, luego de 12 años de oscurantismo estadístico. El sitio web, además, luce bien organizado, resulta accesible y tiene usabilidad.
Pero un análisis de los contenidos muestra varias fallas que habrá que corregir si es que se mantiene el espíritu que allí se manifiesta de querer exhibir las "buenas prácticas" que recomienda Naciones Unidas en el manejo y difusión de las estadísticas oficiales.
De fondo en este tema, se encuentra la polémica kirchnerista del grave error que cometió Nestor Kirchner cuando durante su gobierno le ordenó al entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, avanzar sobre el INDEC que controlaba el jefe de gabinete, Alberto Fernández, con la supuesta intención de bajar el índice de inflación para que los bonos ajustables por ese indicador no le pagaran excesivas ganancias a los tenedores locales e internacionales. Con el tiempo, lo que sobrevino fue la destrucción del sistema estadístico nacional, entre el 2007 y el 2015.
Expertos consultados destacan que, entre las fallas más salientes del equipo de Saguir, se encuentran:
Que no se trata técnicamente de un Sistema de Estadísticas lo que se presentó sino de un Repositorio de Datos. La diferencia es clara: un sistema presenta los datos abiertos (en Excel, por ejemplo) para que los técnicos o profesionales que necesiten trabajar con esos datos puedan copiar variables y hacer sus propios cómputos.
Analizando el sitio, se observa que los archivos son presentados en formato PDF, por lo cual obliga a la titánica tarea de copiar celda por celda, desalentando a los profesionales. Este repositorio, incluso, muestra gráficos que son bienvenidos. Pero no están al alcance de la mano las plantillas con las cuales fueron elaborados.
El segundo error (que más que error es una antigüedad) es exigir el registro mediante un usuario y una contraseña para bajar archivos. A ese requisito lo dejó de pedir el INDEC hace un par de años, precisamente al adherir a la política internacional de Datos Abiertos y Gobierno digital.
Finalmente en varios indicadores, pero fundamentalmente en los derivados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), no se advierte al lector que los datos publicados o a publicar más allá del 2007 carecen de veracidad por lo aquí fundamentado. Así, por ejemplo, desde 2007 se muestra en declive a la desocupación, cuando ya es bien sabido que la misma comenzó a trepar en Argentina y Tucumán, fundamentalmente a partir del 2008, entre otras causales por la crisis internacional que golpeó a Brasil y más tarde -aunque en menor medida- a nuestro país y Provincia.
Si esa ausencia se debe a que los técnicos de Saguir no quisieron molestar al ex gobernador José Alperovich - de cuyo gobierno participaron- al menos deberían publicar un recuadro sobre el grado de confiabilidad de esos números. Con eso hubiera alcanzado. Y de esa forma, no se hubiera ignorado que el INDEC informó claramente que en la historia estadística de la Argentina habrá para siempre una brecha que faltará en la serie de la EPH en el periodo 2007/15.
Entonces, bienvenidos los intentos de digitalización y transparencia del Gobierno tucumano (boletín digital, boleta de sueldo estatal digital, vuelos oficiales y ahora las Estadísticas). Pero a la hora de encarar la tarea que abandonaron en los últimos 12 años, sería saludable contar con equipos actualizados.








