Consejos de sin Valentín
Una serie de recomendaciones para afrontar el día de los enamorados sin pareja pero con mucho amor.
Foto: obra "Mucho amor para dar" de Marcos Bauzá
Dejá de llorar. Vencé la inercia. Si no podés escribir sobre el amor, escribí sobre el desamor. Al fin y al cabo, ambos son caras de una misma moneda. Construir un proyecto propio en el cual depositar tu afecto es una buena opción amorosa. Leé a Roland Barthes y entregate a las pasiones vitales. ¡Reí!
Tirá el I Ching para descifrar el camino. La solidaridad con el otro es un buen tránsito para olvidar las penas y en el medio descubrir el amor por vos mismo a partir del acto de compartir.
Andá al psicólogo y retomá esos proyectos procastinados. Metele pata. Terminá tu carrera. Diagramá ese libro o curá esa muestra. Pintá. Vencé la resistencia a volar. Ponete en primer lugar. Hacé que tu corazón lata y que tu sangre hierva como el fuego.
Amate. Juntate con amigos. Cagate de risa de todo. Tomá algo con ellos. Cocinales con amor. Halagá sus virtudes y ayúdalos a vencer los defectos y barreras que evitan su tránsito al éxito vital. Al final, verás que también te ayudaste a vos.
Abrazá a tu familia. Miralos a los ojos. Sonreí en el espejo. Apagá el televisor. Bailá como si no te estuviera viendo nadie. No dejés que este mundo ruin te suma en la atroz oscuridad. Militá en aquello que te genere felicidad verdadera. Enamorate de la vida. Se fiel a vos mismo. Cambiá esas cosas de vos que no te ayudan. Sonreile a la gente y aprendé a disculparte y resarcir tus errores. Superate. Queré mucho a los pájaros que cantan en la mañana y a los coyuyos que te acompañan en la noche.
Hacé una playlist de tus canciones favoritas. Disfrutalas. Aprendete la letra de esos temas que te gustan y convertite en cantante profesional de karaoke. ¡Secate las lágrimas, boludo! Salí a correr para verte más lindo. Olvidate del bullying y de lo que te hizo mal. Escribí una bocha. Escribí con el cuerpo, aunque te duela. Da lo mejor de vos. Proponete metas y objetivos a seguir. Abraza a tus viejos. Cantá la chica del bikini azul a alguien muy querido por Whatsapp. Animate a dejar atrás lo que ya no sirve. Mirá hacia adelante. Proyectate en el futuro con el corazón y cuando menos lo esperés tendrás a alguien cebándote unos mates los domingos a la tarde. ¡Posta!
*El autor es artista y poeta








