Guía práctica para entender las negociaciones por la deuda argentina
Opinión
El Gobierno nacional anunció que la nueva fecha clave es el 12 de junio. ¿Qué reclaman los acreedores y qué puede ofrecerle el país en el contexto de la pandemia?
El Gobierno Nacional oficializó que las negociaciones por la restructuración de la deuda externa por más de USD 66.000 millones con los acreedores internacionales se extienden hasta el 12 junio, colocándose esta como una nueva fecha clave. Así mismo, el 22 de mayo pasado, Argentina, no pagó los intereses de tres bonos incluidos en el proceso de restructuración, monto que ascendía a más de 500 millones de dólares. Por tal motivo, el país ingresó en una cesación de pagos -default- que al continuar las renegociaciones es tomado como un hecho de corto plazo en vísperas de un pronto acuerdo entre las partes.
Teniendo en cuenta el recorrido de las negociaciones, la oferta inicial de restructuración de deuda que planteó Argentina, considerada agresiva en una primera instancia, implicaba que los bonistas acepten un canje compuesto por 7 nuevos bonos soberanos, donde si le prestaste $100, el país solo puede devolverte $88 en concepto de capital, es decir, te quita $12 del dinero que le prestaste y la primera cuota de tu capital te la devolvería recién en 2026. Y en cuanto a los intereses que te paga por haberle prestado el dinero, el primer cupón de intereses lo cobrarías en 2023. En resumen, la mayoría de los acreedores no aceptó la oferta por que la misma no los beneficiaba y aceptar implicaba, además de las quitas en capital e intereses, 3 años sin cobrar nada.
Con este escenario y prorrogas de plazos en el medio, los acercamientos son claves. Argentina recibió una contraoferta por parte de un grupo mayoritario de acreedores, donde estos plantearon una reducción del 32% en los intereses, al 62% de oferta inicial de Argentina, y un periodo de gracia de 5 años en los pagos de capital, en relación al plazo de no cobrar amortizaciones de capital por 6 años propuesto por el Gobierno Nacional. A su vez, el país con el objetivo de acercar posiciones presentó mejoras a su oferta inicial, mejorando estructuras y plazos de pagos de capital e intereses y una baja en la quita de capital.
Si bien las negociaciones entre Argentina y los acreedores internacionales continúan, hace 10 días el país entró efectivamente en un incumplimiento de sus obligaciones en concepto de intereses de tres bonos globales. Esta situación se descontaba en los mercados y, por la extensión de los plazos de negociación -observados como positivo ante los acercamientos entre las partes- el mercado de deuda experimentó jornadas de fuertes alzas.
Sin embargo, el Comité de Determinaciones de Derivados de Crédito de las Amerizas de Seguros contra Default (CDS) por sus siglas en inglés, conformado por bancos Internacionales y Fondos de Inversión, declararon al país en cesación de pagos efectivamente, por tal, decidieron activar los seguros de crédito contra default, herramienta con la que cuentan aquellos que le prestan dinero a un soberano en caso de impago de deuda. Estos seguros son contratos entre privados, por lo que su activación, es decir, el pago de los mismos a los inversores que lo solicitaron, no le costará al país.
A su vez, por haber entrado en default desde el 22 de mayo pasado, las calificadoras de riesgo, responsables de colocar una calificación en cuanto a la capacidad de pago de un país, clasificaron a Argentina en default selectivo.
Entre los protagonistas en el proceso de restructuración de la deuda se sumó el Fondo Monetario Internacional (FMI), quien respaldó a la última oferta presentada por el gobierno argentino haciendo referencia a que la misma busca que la deuda del país sea sostenible y pueda afrontar los pagos en el largo plazo.
Ambas posiciones tienen un objetivo claro, no prolongar la situación de default de Argentina, dado todo lo que conlleva la situación, desde lo más inmediato como el cierre al crédito al sector público y privado, hasta una profundización en la caída de actividad económica. Por tal motivo, buscan llegar a un acuerdo que implique sostenibilidad de la deuda argentina.
El autor Contador Público Nacional y Socio gerente de Parthenon Inversiones.








