Top

Manuel Adorni, el milagro argentino del poder de la manifestación

opinión

El episodio del viaje a New York reveló la sensibilidad y la generosidad del Presidente ante las angustias de los argentinos que la están pasando mal.

Adorni en el Congreso, junto a su compañera de vida (foto publicada en la cuenta de Instagram de Bettina Angeletti y publicada en el sitio web del diario La Nación).


El jefe de Gabinete y vocero presidencial (además de legislador electo que no asumió su cargo, también conocido como candidato testimonial), Manuel Adorni, fue víctima de una metralleta mediática durante esta semana por un hecho por demás menor: su esposa, una de los pocos familiares de Adorni que quedaron sin nombrar en el Estado, Bettina Angeletti, viajó con la comitiva presidencial a New York.

Abrumado por la cargada agenda del Argentina Week, Adorni resignó uno de sus pocos momentos libres para regalárselos al pueblo argentino y dar explicaciones que no hacían falta: “Mi mujer iba a viajar a Nueva York, de hecho tenía el pasaje comprado para el 26 de febrero. Pagó 5.345 dólares. Después hubo un cambio en el viaje. De Nueva York, pasábamos… yo pasaba por Miami y yo quería que mi mujer me acompañe, por lo tanto Presidencia la invitó a que me acompañe en el avión presidencial porque no había otra forma de que me acompañe”. Clarísimo. A nadie debería importarle cuál era la actividad privada de la esposa de Adorni para la que terminó usando fondos públicos; ni cuál fue el “cambio” que la obligó a cambiar de fecha su viaje y que oportunamente coincidía con la fecha en que salía el avión presidencial; mucho menos cómo una docente y coach ontológica, casada con un funcionario público que no se roba ni un peso del Estado tiene más de 5.000 dólares para viajar a New York diez días después de haber pagado un avión privado para una escapadita a Punta del Este.

Lo que nadie vio, o nadie quiso ver, fue lo realmente importante: el poder de la manifestación. Tal vez promovido por la labor de su compañera de vida, Adorni deseó. Y deseó muy fuerte: “¡Ojalá mi mujer me pudiera acompañar a Nueva York en mis sacrificadas tareas y de paso hacernos una escapadita a Miami!”. Si lo creés, creás. Y Adorni creó: luego de ese deseo, cayó la gentil invitación de Presidencia para Bettina. ¡Qué potente el poder de la manifestación!

Luego Adorni agregaría que fue el Presidente Javier Milei quien cursó la invitación. He aquí otro hecho que roza lo milagroso: el Presidente accedió ante el pedido de un argentino en apuros. Que haya sido justo su jefe de Gabinete, y que justo sea un protegido de su hermana, Karina Milei, y que justo haya sido alguien que tal vez no necesitaba esa mano, es secundario. Lo importante es que el Presidente vio que no todo lo resuelve el mercado: ¿de qué servían esos 5.345 dólares que Angeletti había abonado de su bolsillo si no podía acompañar a su compañero de vida en su gira por Estados Unidos? ¡Afortunada ella, que fue salvada por el Estado!

Tal vez estas sean las “nuevas formas de manifestarse” que tanto se piden ante una protesta, un piquete, un corte de calle. Este tipo de reclamos, ya vetustos, no sirven más. A lo mejor, el protocolo anti piquetes y las golpizas cotidianas a jubilados eran la única forma que encontraron Patricia Bullrich y Alejandra Monteoliva para explicarnos que era necesario un cambio de rumbo y no lo supimos interpretar.

Si sos jubilado y cobrás la mínima, deseá bien fuerte que en algún momento el idóneo ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, pueda darse el lujo de subir los haberes jubilatorios. Si sos docente, como la esposa de Adorni, manifestá que el Presidente se dé cuenta de que estás en apuros, que te cuesta pagar el alquiler, te cuesta pagar la tarjeta, que tenés un trabajo muy sacrificado (aunque seguramente no llegás a deslomarte como Adorni), y en una de esas recibís una recomposición salarial. Si sos médica, te formaste toda la vida, hiciste dos especializaciones y te toca andar rogando en busca de becas para seguir tu formación y poner tus conocimientos al servicio de la salud pública, creé que la Presidencia te va a invitar en alguno de los numerosos viajes del primer mandatario al exterior, aprovechando el costo marginal de un asiento vacío. Si tenés un familiar con discapacidad o sos docente universitario, manifestá en tu mente: “El Poder Ejecutivo cumplirá con lo que ya aprobó varias veces el Poder Legislativo. Y si no lo hace, el Poder Judicial, principalmente la Corte Suprema, le ordenará que lo haga, porque este gobierno se toma muy en serio la independencia de poderes, la República y toda esa sarasa con lo que chamuyaron por años”. Vas a ver que no mañana, capaz no pasado mañana, pero en algún momento, se te va a cumplir. A lo mejor todavía quedan deseos de funcionarios y sus familiares en la fila. Solo se trata de tener paciencia.

Apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación 2024: el Presidente Javier Milei anuncia que "ningún político ni familiares de políticos podrán usar aviones privados salvo para cuestiones estrictamente oficiales" y es ovacionado por la bancada oficialista.