OPINIÓN
La Droga
La merca “adulterada” de Hurlingham fue el combo que llevó a más de una veintena de vidas consideradas “dispensables” para algunos. No fue un rebaje de cocaína, no fue un sabotaje; fue un error de cálculo en la elaboración de una “nueva” falopa clase C que se encuadra en la epidemia global de adicción legal, ilegal, en negro y recetada de los opiáceos y sus derivados sintéticos. La única interrogante que vamos a plantear aquí es simple e inflexible: ¿Regular o prohibir y dejar morir a sus consumidores?

